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martes, 18 de mayo de 2010

LA HISTORIA DE LOS HOPIS

Por Agustín Borrelli y Juan Pablo Binaghi

Hace mucho tiempo, los Azules se enfrentaron ante una situación bastante complicada, ya que su dios Didiér estaba enfadado porque éstos no cuidaban su tierra y cazaban sus criaturas por demás. Los Azules, rebeldes, no hicieron caso a las órdenes de su dios, lo que provoco que Didiér solo se enoje más. Cansado de que no lo obedezcan decidió liberar a Anelka, un puma oscuro, muy rápido y habilidoso que eliminaba a sus rivales con facilidad. Esto solo enfureció más a los Azules, quienes no se intimidaron con el mounstro y lo atacaron.

Los Azules no eran nada débiles, contaban con su máximo defensor Alex, que no permitía que nadie ingrese al área propia, con el ataque del joven Kalou y la importante experiencia de Lampard que preparaba ataques y defensas contra los rivales.
Después de 4 ataques de Anelka bien controlados por Alex, Didiér decidió no seguir con los ataques ya que en cualquier momento podían destruirlo los peligrosos Lampard y Kalou.

En fin el poderoso dios aceptó la derrota y permitió a los Azules quedarse con el poder de su territorio, pero esta vez con mas libertad para proyectarse en su tierra y tener nuevos integrantes en su bando.

domingo, 2 de mayo de 2010

¿Cómo surgieron el hombre y la mujer?


por Marliene Dos Santos y Matías Rodriguéz
Muchos se preguntan ¿Cómo surgieron el hombre y la mujer?

En la mitología griega se acredita que hubo una guerra entre dioses, unos de ellos eran los olímpicos que fueron expulsados del ámbito divino, han enviado a los hombres y con ellos vinieron la discordia, la guerra y la muerte .

La historia comienza cuando Zeus se declara rey, el mundo divino se ha estabilizado .

Existe un lugar en Grecia llamado Mekone donde conviven dioses y hombres, comparten los mismos gustos, las fiestas, comidas y donde reinan la felicidad, la riqueza y la abundancia.

No solo comparten las fiestas sino que no conocen los males de que adolecen hoy la raza de los mortales que viven al día sin saber que pasará mañana y que cambian sin cesar, nacen, crecen ,se hacen fuertes ,se debilitan y mueren. Los hombres no necesitan cultivar la tierra .

Las mujeres aún no han sido creadas, existe lo femenino , las diosas, pero no las mujeres mortales, solo existen los varones. Los humanos son demasiado débiles. No puede haber acuerdo entre inmortales y mortales como si fueran una pareja, por consecuencia de esto se aplica una solución que no necesita de exceso de fuerza, para realizar esta actividad, Zeus recurre a un personaje llamado Prometeo, la separación de los dioses y hombres, un intermediario. Prometeo es hijo de Jápeto, hermano de Cronos, en el mundo de los dioses el ocupa un lugar indefinido, es un espíritu rebelde, astuto e indisciplinado, dispuesta a criticar.

Zeus y Prometeo comparte en el plano de la inteligencia y el espíritu, ellos se caracterizan por ser sutil y perverso, son astutos, siempre salen adelante en situaciones que parecen completamente desesperada, encuentran una salida donde no hay y para lograr sus objetivos, no vacilan en mentir. Poseen esta cualidad en común, sin embargo la distancia entre ellos es infinita.

Los hombres y los dioses se han reunido, Zeus encarga a Prometeo que realice la distribución. Trae un toro, lo sacrifica, y divide el animal en dos partes, cada porción representa la diferencia de estado entre ellos, lo que separa al hombre le los dioses.
Prometeo sigue paso a paso, como en el sacrificio griego ordinario:
una vez muerto el animal y despellajado , se lo corta en trozos.
En una primera operación se descarnan los huesos totalmente. Realizada esta tarea Prometeo reúne los huesos pelados y los envuelve en una capa de grasa apetitosa y blanca. Hace otra preparación donde esta todo lo comestible envuelto e el pellejo del animal, así Prometeo representa la frontera entre los dioses y el hombre.
Prometeo coloca los dos paquetes sobre la mesa frente a Zeus, de acuerdo con lo que eligió dibujando la división entre los hombres y los dioses. Zeus contempla los paquete y habla con su hijo (Prometeo).
_Ah , Prometeo tu que eres un ser despreciable, tan astuto , hiciste un reparto muy desigual.

Zeus acepta la reglas del juego es el primero en elegir, con aire satisfecho, toma el paquete mas bello, el de la apetitosa grasa blanca, ante toda la mirada lo desenvuelve y se encuentra con los huesos pelados. Zeus desata una furia espantosa con que ha querido engañarlo.
Así culmina la historia de como se relacionaron los hombres con lo dioses , a través del sacrificio , como el que hizo Prometeo al despachar al animal, la parte de los dioses son lo huesos pelados que se elevan al cielo convertidos en humo, el hombre recibe el resto del animal para su consumo.





Pandora, la primera mujer


Se podría creer que la historia estaba terminada, pero no era así. Los hombres poseen la civilización, Prometeo ha entregado todas las artes.

Pero la lucha de astucias entre Zeus y Prometeo no ha terminado.

Zeus convoca a Hefesto, Atenea, Afrodita y divinidades menores como las Horas. Ordena a Hefesto que tome arcilla humedecida con agua y modele una suerte de maniquí con forma de parthenos, de mujer, o más precisamente de joven, mujer preparada para el matrimonio pero aún soltera, y sobre todo que no haya tenido hijos. Hefesto modela una estatua con rasgos de una hermosa virgen.

Zeus , ordena también a Atenea y Afrodita quela vistan, protejan su belleza con el brillo de los aderezos propios del cuerpo femenino: ornamentos, joyas, sostenes, coronas. Atenea la envuelve con un vestido lindo, brillante. La joven virgen brilla como el sol. Hefesto la corona con una diadema esplendida.

Allí esta la primera mujer frente a los dioses y los hombres, aún reunidos. Es un maniquí fabricado, pero no a semejanza de la mujer, porque ésta aún no existe.

Posee la belleza de las diosas inmortales, su apariencia es divina.

Lo más nocturno y lo más luminoso, aquello que irradia la mayor felicidad y el conflicto más sombríos reúnen en estos embustes, en la seducción amorosa. He aquí Pandora, luminosa a la manera de Afrodita y semejante a una hija de Noche, hecha de mentiras y coquetería. Zeus no ha creado esta parthenos para los dioses sino para los hombres.

Es una nueva derrota para Prometeo, que luego percibe que es una amenaza a los hombres, que tanto ha tratado de beneficiar. Como indica su nombre Pro-meteo el previsor.

Su hermano Epimeteo, es el que comprende después, “epí”, demasiado tarde, el que siempre resulta engañado y vencido por no haber previsto lo que sucedería.

Prometeo comprende lo que sucederá y advierte al hermano:

-Epimeteo, escucha, si alguna vez los dioses te envían un regalo no lo aceptes, que regrese por donde vino.

Epimeteo jura que no lo aceptará. Pero resulta que los dioses le mandan a la persona más encantadora que existe.

Pandora, regalo de los dioses para los humanos, quien golpea a su puerta. Maravillado, Epidemeo le permite entrar en su casa. Al día siguiente se casan y Pandora se queda a vivir entre los humanos como esposa.

Ahora la humanidad es doble, no está constituida únicamente por el género masculino. La componen los dos sexos diferentes, ambos necesarios para la descendencia.

El trabajador se desloma en su campo y no obtiene grandes cosas. Los bienes jamás son suficientes y los hombres precisan economizar, no gastar más de lo que necesitan.
Pero, Pandora como toda raza del genos, las mujeres, se caracterizan por estar siempre insatisfechas. Lo poco que hay no puede satisfacerla.
En primero lugar Pandora tiene un espiritu feroz, come demasiado, que han aruinado la salud de sus esposos, quienes jamás traen suficiente comida a la casa y además tiene un apetito sexual enorme.
Los griegos dicen que una particularidad de las mujeres incluso las mejores, es el espiritu de moderación, por haber sido creadas de arcilla y agua pertenecen al universo húmedo, en cuanto los hombres tiene un temperamento seco.
Pandora es un fuego que Zeus ha indroducido a los hogares y hace arder a los hombres.
El dilema es: si un hombre se casa, su vida se vuelve un infierno, sólo si tenga la suerte de casarse con una buena mujer (echo dificil de ocurrir). Por consecuencia, la vida del matrimonio es horrible, hay grandes males.
Un hombre que no se casa puede llevar una vida feliz, pero en el momento de morir ¿ será que esta riqueza acumulada valerá la pena?

La mujer es caaracteristica de una vida cultivada, ha sido creada a imagen y semejanza de las diosas inmortales. Por su hermosura, seducción es la presencia de lo divino en esta tierra. Ella une el aspecto de zorra de la vida humana con su aspecto divino.

martes, 27 de abril de 2010

LOS HOMBRES Y LOS DIOSES


por Lucía Gómez Ilari y Evelyn Sauerlander

Los hombres conviven con los Dioses, participan de las mismas comidas, se sientan en las mismas mesas y festejan juntos. Cada día es una fiesta donde reina la felicidad. Se divierten y entretienen comiendo, bebiendo y escuchando a las Musas cantar. Esto sucede en las llanuras de Mekone donde abunda la riqueza. En ese valle basta con tener una parcela de tierra para ser rico. Es una edad dorada en la que los hombres y los Dioses no están separados.
Los hombres desconocen todos los males, ellos viven al día sin saber que sucederá mañana, ni que sucedió ayer.
Zeus, hijo del titán Cronos, recurre a Prometeo, uno de los titanes, para realizar la separación de dioses y hombres, porque éste era el más adecuado para llevar a cabo esta tarea ya que no participó del combate contra Zeus. Prometeo mantiene una relación de complicidad y connaturalidad con los hombres porque estos también son criaturas ambiguas que poseen un aspecto divino.
Prometeo consigue un toro magnifico, lo sacrifica y lo divide en dos partes cortándolo en trozos. Cada porción expresará la diferencia entre el estado de los dioses y los hombres. Éste reúne los huesos pelados y los envuelve en un capa delgada de grasa blanca y apetitosa. A continuación prepara otro en el cual coloca las carnes, todo lo comestible y lo cubre con el pellejo del animal. Esto es colocado con el estómago, el vientre viscoso, feo, desagradable a la vista. Prometeo coloca los dos paquetes sobre la mesa frente a Zeus. Él elige la porción cubierta de grasa apetitosa. La parte de los dioses son los huesos pelados untados de grasa y los hombres reciben el resto del animal para consumirlo asado o hervido. Estos últimos deberán enviar a los dioses la parte que les corresponde, es decir, el humo aromático. Prometeo supo engañar a Zeus al dar a los hombres la mejor parte del sacrificio porque deben tomar recursos energéticos del mundo, estos deben comer el pan y la carne de los sacrificios, beber el vino de la viña. Los dioses no conocen el pan, el vino, ni la carne de los animales sacrificados. Viven sin comer, sólo absorben néctar y ambrosia, los alimentos de la inmortalidad.
Los huesos son tanto más importantes por cuanto contienen la médula, ese líquido que para los griegos está relacionado con el cerebro y también con la simiente masculina. La médula representa la vitalidad del animal en su continuidad; a través de las generaciones, asegura la fecundidad y la descendencia. Es la señal de que no se es un individuo aislado sino portador de hijos.
Con este reparto de los alimentos, los humanos están marcados por el sello de la mortalidad, los dioses por el de la perennidad.
Si Prometeo se hubiera limitado a separar las dos partes, los huesos de un lado y la carne del otro, Zeus hubiera podido elegir la vida del animal. Pero como todo estaba alterado, éste comprendió que Prometeo quiso engañarlo y decidió castigarlo. Naturalmente en la batalla de ardides entre Zeus y el titán cada uno trata de burlar al otro. Finalmente se impuso Zeus, quien sin embargo fue desconcertado por las astucias del Titán. Durante el segundo acto Prometeo pagará caro su embuste.
Zeus decide quitar a los hombres el trigo y el fuego, que se encontraban en lo alto de los fresnos, donde no había más que ir a buscarlos. Los hombres disponían de él como de los alimentos, los cereales que crecían sin ser cultivados y las carnes que aparecían ya cocidas. La falta del fuego es una catástrofe para los hombres. Entonces, Prometeo decide burlarse con aire inocente, como un viajero se pasea con una planta en la mano. Lleva al cielo una rama verde de hinojo. Su estructura es contraria a la de los demás árboles, es seco y verde por fuera, y húmedo por dentro.
El titán se apodera de una semilla del fuego de Zeus y la introduce en su hinojo, éste comienza a arder a lo largo de su tallo.
Prometeo regresa a la tierra y entrega a los hombres su rama de hinojo, dentro de ella arde el fuego tomado de una simiente divina. Los hombres proceden a iluminar sus hogares y cocinar la carne.
Zeus ve el resplandor en las casas y lo embarga la furia. Adviértase que Prometeo ha utilizado el mismo procedimiento que para el reparto del sacrificio. Ha jugado con la oposición entre lo interno y lo externo, la diferencia entre la apariencia exterior y la realidad interior.
Zeus les niega el fuego y los cereales a los hombres. Durante la era de Cronos, en el mundo de Mekone, los cereales crecían por su cuenta, no era necesario labrar la tierra. No existía el trabajo. El hombre no estaba sometido al esfuerzo, la fatiga, la extenuación para obtener los alimentos requeridos por su vitalidad. Ahora por disposición de Zeus, el trigo está oculto.
De golpe se hace necesaria la agricultura. Habrá que ganarse el pan con el sudor de la frente, transpirar sobre los surcos al arrojar la semilla en ellos. Asimismo, no consumir todo los que se produce. Será necesaria una reserva para que el hombre no se encuentre desprovisto en la primavera, en esa penosa transición del invierno a la nueva cosecha.
El fuego que tiene Zeus constantemente en sus manos, jamás se debilita ni se pierde: es inmortal. El que poseen ahora los hombres, es un fuego “nacido” y que por lo tanto va a morir. Ese fuego posee un apetito similar al de los mortales. Si no se alimenta permanentemente, se extingue. Los hombres lo necesitan no sólo para obtener calor, sino también para comer.

Pandora
Comienza el tercer acto. Prometeo les ha entregado a los hombres todas las artes. Antes de su intervención, vivían como hormigas en sus cuevas, miraban sin ver, oían sin escuchar, no eran nada y luego, gracias a él, se convirtieron en seres civilizados, distintos tanto de los animales como de los dioses. Pero la lucha de astucias entre Zeus y Prometeo no ha terminado. Zeus ocultó el fuego, Prometeo lo robó; Zeus ocultó el trigo, los hombres trabajan para ganarse el pan. Sin embargo, el dios no está satisfecho, porque considera que la derrota de su adversario no es total.
Convoca a Hefesto, Atenea, Afrodita y divinidades menores como las Horas. Ordena a Hefesto que tome arcilla humedecida con agua y modele una suerte de maniquí con forma de joven, mujer preparada para el matrimonio pero aún soltera, y sobre todo que no haya tenido hijos. Hefesto modela una estatua con rasgos de hermosa virgen. S continuación Hermes le insulfa la vida, le da la fuerza y la voz de un ser humano.
Zeus ordena a Atenea y Afrodita que la vistan, protejan su belleza con el brillo de los aderezos propios del cuerpo femenino: ornamentos, joyas, sostenes, coronas. Atenea la envuelve en una vestimenta magnífica, brillante, luminosa como la grasa que envolvía los huesos en la primera parte de la narración. La joven virgen brilla con todo resplandor. Hefesto la corona con una diadema de donde cuelga un velo de esposa. La diadema está decorada con todos los animales que pueblan el mundo: pájaros, peces, tigres, leones. El rostro de la joven resplandece con la vitalidad de todos los animales. Es una visión espléndida, una maravilla que deja a quien la ve estupefacto y totalmente enamorado.
Allí está la primera mujer frente a los dioses y los hombres, aún reunidos. Es un maniquí fabricado, pero no a semejanza de la mujer, porque ésta aún no existe. Lo femenino ya existía, puesto que había diosas.
Hombres y dioses caen conquistados. Más en su interior se oculta otra cosa. Su voz le permitirá convertirse en la compañera del hombre. Podrán conversar. Pero la palabra le ha sido dada a esta mujer no para decir la verdad y expresar sus sentimientos sino para mentir y ocultar sus emociones.
De los descendientes de Noche nacieron todos los males, la muerte, el asesinato, las Erinias, por cierto, pero además esas entidades que se podrían designar como “palabras mentirosas o seductoras”, “unión o ternura amorosa”. Ahora bien, Afrodita también esta acompañada desde su nacimiento por esas palabras mentirosas propias de la atracción amorosa. Lo más nocturno y lo más luminoso, aquello que irradia la mayor felicidad y el conflicto más sombrío, se reúnen en estos embusten, en la seducción amorosa. He aquí Pandora, luminosa a la manera de Afrodita y semejante a una hija de Noche, hecha de mentiras y coquetería. Zeus no la ha creado para los dioses sino para los mortales.
Es una nueva derrota para Prometeo. Rápidamente, comprende la amenaza que acecha al género humano a que ha tratado de beneficiar. Como indica su nombre, Pro-meteo es el previsor, el que comprende por adelantado. Su hermano, llamado Epi-meteo, el que comprende después, epí, demasiado tarde, el que siempre resulta engañado y vencido por no haber previsto lo que sucedería. Nosotros, pobres y desgraciados mortales, somos a la vez prometeicos y epiteicos: prevemos, hacemos planes y con frecuencia las cosas suceden contrariamente a nuestras previsiones, nos sorprenden y nos encuentran indefensos. Prometeo comprende lo que sucederá y advierte a su hermano:
-Escucha, Epimeteo, si alguna vez los dioses te envían algún regalo, no lo aceptes, que regrese por donde vino.
Epimeteo jura que no lo aceptará. Pero resulta que los dioses le envían a la persona más encantadora que existe. Es Pandora, regalo de los dioses a los humanos, quien golpea a su puerta. Maravillado, Epimeteo le permite la entrada a su casa. Al día siguiente se casan y Pandora se queda a vivir entre los humanos como esposa. Así comienzan todas las desgracias de éstos.
A partir del momento en que los dioses producen a la mujer, los hombres ya no aparecen de golpe sino que nacen de ella. Para reproducirse, los mortales deben copular. Esto indica un movimiento temporal diferente.
La “raza” de las mujeres femeninas, se caracteriza por ser insaciable. Lo poco que hay no puede satisfacerla. Por eso el relato dice que Hermes le ha dado corazón de zorra. Su ambición es de dos órdenes. En primer lugar, es alimenticia. Pandora tiene un apetito feroz, come constantemente, siempre está sentada en la mesa. En cada hogar donde hay una mujer, se instala un hambre insaciable, un apetito devorador. En este sentido, la situación es similar a la de un panal. Por un lado están las abejas obreras que por la mañana vuelan al campo, se posan en las flores y recolectan la miel que llevan de vuelta a hogar. Por el contrario, están los zánganos, que jamás abandonan el hogar y jamás están satisfechos. Consumen toda la miel recogida pacientemente por las obreras. Asimismo, en los hogares humanos, por un lado están los hombres que sudan en los campos, se desloman para abrir los surcos y recoger el trigo, y por el otro, en las casas, están las mujeres, cual zánganos, devoran la cosecha.
No sólo devoran y agotan las reservas sino que ésa es la razón principal por la cual la mujer trata de seducir al hombre. Como dice Hesíodo, envuelve al joven muchacho con sus aires de seducción, pero en realidad espía de reojo su reserva de trigo. Y cada hombre, como Epimeteo, maravillado y deslumbrado, se deja cautivar.
Las mujeres además tienen un apetito devorador. Clitemnesta y otras mujeres conocidas por haber engañado a sus maridos siempre dicen que son la zorra que vela por la casa. Desde luego, el temperamento de zorra se refiere también al aspecto sexual.
Los griegos dicen que la particularidad de las mujeres es que por haber sido creada de arcilla y agua pertenecen al universo húmedo. Por suerte, los hombres tienen un temperamento parecido a lo seco, lo ácido, el fuego.
La mujer, la esposa, es un fuego que consume al marido constantemente, día tras día, lo agota y lo envejece antes de tiempo. Ahora, el dilema es el siguiente: si un hombre se cada, su vida se vuelve un infierno, salvo que tenga la suerte de conseguir una esposa muy buena, pero éstas son escasas. Por consiguiente, la vida matrimonial es un infierno, los males se suman. Un hombre que no se casa puede llevar una vida feliz, tener de todo, pero en el momento de morir, ¿qué será de su riqueza acumulada? Será distribuida entre allegados por los cuales tal vez no sentía mucho afecto. Si se casa, es una catástrofe; si no se casa, es otra clase de catástrofe.
La mujer es una ser doble. Es una panza, un vientre que devora todo lo que su esposo ha recogido a costa de dolor, trabajo y fatiga; pero este vientre es el único capaz de darle aquello que prolonga su vida: un hijo. La esposa encarna la voracidad que destruye y la fecundidad que produce. Resume todas las contradicciones de nuestra existencia. El casamiento distingue a los hombres de las bestias, las cuales copulan como se alimentan, al azar de lo que encuentran, de cualquier manera. La mujer es característica de una vida cultivada; ha sido creada a imagen de las diosas inmortales. Cuando se mira a una mujer, se contempla a Afrodita, Hera Atenea. Por su belleza, seducción, es de algún modo la presencia de os divino sobre esta tierra. La mujer une el aspecto te zorra de la vida humana con su aspecto divino. Oscila entre los dioses y las bestias, lo cual es propio de la humanidad.

lunes, 19 de abril de 2010

La creación de la humanidad


por Antonella Chamula y Braian Diubertti



Los hombres y los dioses vivian en armonía, en un lugar de Grecia llamado la meseta de Mekone. Ellos no debían preocuparse por conseguir sus alimentos ni por envejecer, ni ninguno de los problemas cotidianos de las personas de hoy en dia. Estas personas se encontraban siempre en la gloria de su vida, no morían, simplemente después de un tiempo desaparecían. No existían las enfermedades , ni las desdichas. No necesitaban labrar sus tierras, cuando se despertaban la comida ya se encontraba servida en sus mesas, vivian felices. Las mujeres no existían, lo mas parecido a ellas eran las diosas. Todos los humanos eran hombres. Ya era hora de que hombres y dioses se separen, luego de que los dioses se hayan separado entre ellos mediante la violencia. Los titanes se han relegado al Tártaro. Zeus el dios rey es el encargado de manejar el mundo.

La cuestión de ese momento era de que forma distribuir los lugares entre hombre y dioses, ya que la violencia era imposible debido a que los humanos eran demasiado débiles en comparación a los seres divinos. Aquí aparece Zeus que recluta a Prometeo , debido a que este ocupa un lugar ambiguo , o sea que era de las dos partes. El astuto Prometeo siempre ha ayudado a Zeus en todas sus peleas , estos posees rasgos similares.

Los dioses y los hombres se encontraban reunidos normalmente, Zeus se encontraba en la primer fila y llama a Prometeo para que empiece la distribución, este lo realiza trayendo un gran toro, sacrificándolo y cortándolo en dos partes. Cada parte expresara la diferencia entre hombres y dioses. Osea la frontera entre ellos. Prometeo despelleja al animal y lo corta en trozos, separa una parte con los huesos largos de las extremidades anteriores y posteriores (no debe quedar carne entre ellos) luego toma estos huevos y los envuelve en una fina capa de grasa apetitosa a la vista. Ese seria el primer paquete. Luego prepara el segundo paquete en el cuando coloca las carnes y todo lo comestible pero la envuelve en el pellejo del animal, y es colocado a su vez en el estomago, feo y desagradable a simple vista. Asi se comienza el reparto por un lado la grasa blanca que rodeo los huesos pelados, por el otro la escasamente apetesible panza en donde se encuentra todo lo mejor para comer. Zeus contempla los paquetes y dice: -ah Prometeo..tu eres un bribon muy astuto, hiciste un reparto desigual. Prometeo sonríe levemente, el dios rey eligio el paquete mas apetitoso por fuera, pero al desenvolverlo se da cuenta que en el estaban los huesos pelados del animal. Este tiene una gran furia debido a que lo han engañado. Sin embargo esto siginifica que ahora los humanos tendrán que producir y cocinar sus alimentos debido a que esto se hecharian a perder, sin embargo los dioses al elegir los huesos pelados , estos no necesitaran comer nunca.

Debido a la furia Zeus elige quitarles el fuego del rayo que nunca se extinguia y el trigo, y ya que los hombres no son ningunos salvajes no podrían alimentarse y morirían. Prometeo inventa una forma de engañar a Zeus, inocentemente este lleva una planta en la manoen donde esconde una semilla de fuego, cuando este regresa a la tierra se la entrega a los hombres. Ellos también deberían esconder el trigo haciendo un surco en el suelo y cultivarlos ahí dentro.

En estos tiempos todos los humanos eran hombres entonces Zeus para continuar con su lucha convoca a Hefesto, Atenea,Afridita y otra divinidades menores, entre ellos modelan el arcilla a una preciosa joven. Luego le dan vida, fuerza,voz y otras características de los humanos,la visten elegantemente.Ésta por fuera es una belleza para cualquier hombre, sin embargo es mentirosa, tiene un corazón malo y un mal temperamento. Esa creación es llamada Pandora y es dada los hombres en la tierra.

Ya pandora se encuentra como esposa de Epimeteo (otro dios, hermano de Prometeo)debido a ella muchos males se producen en la tierra y Prometeo es castigado, a partir de esto momento la humanidad será como nosotros la conocemos.

¿Cómo se crearon los hombres y las mujeres?


por Jorgelina Yapur

Hace muchísimo tiempo, según los griegos, los humanos convivían con unos seres extraordinarios,llamados dioses. Vivían todos juntos, pero Zeus, el Rey de los dioses Olímpicos,gobernante del monte Olimpo y dios del cielo y el trueno,quiso hacer una separación entre los humanos y los Dioses. Para ello contrató a Prometeo,un titán astuto y engañoso.
Para realizar esta tarea, Prometeo sacrificó un toro magnífico, cortándolo en dos partes. Cada porción expresaría la diferencia entre los dioses y los hombres. Primero descarnó los huesos largos de las extremidades,es decir que no debía quedar carne. Luego de esto, el titán colocó los huesos pelados en una capa de grasa blanca, haciéndolo atractivo a la vista, este fue el primer paquete. Realizó otro incluyendo todo lo que fuera carne, es decir lo comestible del animal, a esta la envolvió con el estomago del toro, quedando desagradable a la vista.
Estos dos paquetes fueron colocados en una mesa a la vista de Zeus, quien debía elegir uno de los dos. Estaba claro que escogería el más atractivo, no viendo lo que tenia dentro. Y así fue que lo hizo, por lo tanto eligió todos los huesos que había dentro de la grasa, que significaban lo inmortal,ya que el esqueleto es la parte que dura del cuerpo, en cambio la carne, la parte que se pudre,sería para los humanos,convirtiéndolos en débiles mortales.
Zeus se puso furioso al ver los huesos,pensando que Prometeo lo había engañado, pero esto no era tan así, los hombres para sobrevivir deberían buscar comida para abastecerse,no serían autosuficientes,lo contrario a los dioses,que solo absorberían los seudoalimentos: néctar y ambrosía. Siendo así,Prometeo le había dado a Zeus la mejor parte,la inmortalidad.
Zeus no comprendía esto, y seguía convencido del engaño de Prometeo,por lo tanto decidió castigarlo.
El rey de los dioses decidió quitarle el fuego y el trigo a los humanos,esto era una catástrofe para ello, que debían cocinar la carne para comerla. Entonces Prometeo descubrió una forma para vengarse, llevó al cielo una rama verde de hinojo, ésta no es como la de todos los otros árboles,es muy particular, es verde y húmeda por fuera,pero completamente seca por dentro. Prometeo se apoderó de una semilla de fuego de Zeus,sperma pyros,y la pone en su hinojo,que empieza a prender su tallo. Así,vuelve a la tierra,victorioso, con la rama prendida por dentro y la entrega a los humanos para iluminarse y cocinar sus carnes.
Zeus estaba satisfecho con su venganza, cuando vió el resplandor del fuego, esto lo sacó de quicio. Pero todavía tenía en su poder el trigo, escondido.
Así como estaba el sperma de fuego, también estaba el del trigo. Los hombres deberían trabajar para obtenerlo.
Los humanos recuperaron el fuego pero Zeus era el que tenía el inmortal, el verdadero, los humanos solo contaban con un fuego nacido, que debían alimentar para que no se extinguiera. Pero también debían saber controlarlo.
Comienza la tercer parte. Los hombres ya son seres civilizados,distinguidos de los animales,pero la lucha entre Zeus y Prometeo sigue.
El rey dios convoca a Hefesto, Atenea, Afrodita y a las Horas. Le ordenó a Hefesto que modele en arcilla a una joven mujer, soltera pero preparada para el matrimonio, y que no haya tenido hijos. Luego, Hermes le dá vida, fuerza y voz. A continuación les indicó a Atenea y Afrodita que la vistan y produzcan. La joven quedo a la perfección, y Hefesto la corona con una diadama y un velo de novia.
Así se creo la primer mujer, ante los dioses y hombres que estaban reunidos. Lo femenino ya existía, estaban las diosas. Los dioses crearon un ser de tierra y agua al que le dieron la fuerza de un hombre y la voz de un ser humano, pero Hermes puso en su boca mentiras, le dió un corazón de zorra y un temperamento de ladrón. Este maniquí tenía un aspecto exterior engañoso,tenía una apariencia divina. Pero en su interior se ocultaba otra cosa. Iba a ser la compañera del hombre. Le habían dado la palabra a la mujer para mentir y ocultar sus emociones.
Zeus creó a la mujer para los mortales no para los dioses, dándoles todos los males, como la muerte, el asesinato, las Erinias, etc. Fue una nueva derrota para Prometeo.
Prometeo le dijo a su hermano Epimeteo que si alguna vez le enviaban un regalo,no lo aceptara. Este juro hacerlo, pero los dioses le enviaron a la persona mas hermosa que existía, a Pandora. Y la dejó entrar a su casa. Al día siguiente se casaron y Pandora se quedó a vivir entre los humanos. Y así fue que comenzaron todas las desgracias.
Luego de esto, la humanidad quedó constituida por hombres y mujeres, dos sexos distintos. Los humanos debían copular para reproducirse,ya no nacían de la nada.
Zeus le dijo a Pandora lo que tenía que hacer. En la casa de Epimeteo, como en la de todo agricultor griego, hay una cantidad de jarras y entre ellas una grande, que no se debía tocar, se decía que venía de los Sátiros,pero no se sabía bien. Un día Zeus la manda a Pandora a que levante la tapa y la coloque devuelta inmediatamente en la jarra, cuando lo hizo, todos los males salieron al universo.
Pandora misma encarna todos los males sueltes en el universo, la fatiga,las enfermedades, la muerte, los accidentes.
Zeus tenía atrapado a Prometeo entre cielo y tierra, lo encadenó y sujetó a una columna en la mitad de la ladera de una montaña. Era el alimento del ave de Zeus,el águila que portaba su rayo,mensajera. Cada día el ave deboraba su hígado totalmente, luego este se reconstruía , y así era sucesivamente. Luego Prometeo fue liberado y recibió un castigo por su pecado.
El hígado de Prometeo es similar a lo que da ritmo y medida a la eternidad divina a la vez que cumple una función de mediación entre el mundo divino y el humano.

¿Cómo se crearon los hombres y las mujeres?


por Simón Espil y Jorge Sebastián Barragán


Según la mitología griega, Zeus le encargo a Prometeo separar a los hombres de los dioses. Prometeo le hizo una ofrenda a los dioses, sacrifico un toro y lo dividió en dos partes: una parte con carne y otra de huesos y vísceras envuelta en grasa.

La peor parte se la dio a los dioses dejándole la mejor los hombres. Zeus muy enfadado separa los hombres de los dioses.

Zeus oculta el fuego, situación sumamente desagradable por cuanto los hombres quieren cocer la carne del animal sacrificado.

Prometeo descubre una manera de burlar a Zeus y cambia una semilla de hinojo, por una de fuego.

El hinojo comienza a arder a lo largo de su tallo. Prometeo regresa a la tierra, siempre con el aire de un viajero indiferente que se pasea bajo la sombra de su planta. Prometeo le entrega a los hombres el fuego, que proceden a iluminar sus hogares con el hinojo encendido.

Zeus bruscamente, ve el resplandor en las casas, y lo embarga la furia, les esconde el alimento vital, los granos, el trigo, la cebada. Les niega el fuego y los cereales. Durante la era de Cronos, el fuego estaba a disposición de los hombres en lo alto de los fresnos, los cereales crecían por su cuenta.

Prometeo los convenció a los hombres de abrir un surco en la tierra y enterrar la semilla para que germine la espiga

Ahora los hombres deberán trabajar para vivir. Han recuperado el fuego, pero este, como el trigo, no será lo mismo que antes. El fuego ocultado por Zeus (fuego divino) jamás se debilita ni se pierde: es inmortal. El que poseen ahora los hombres, a partir de una simiente, es un fuego “nacido” y que por lo tanto va a morir.

Pandora, la primera mujer

Zeus convoca a Hefesto, Atenea, Afrodita y a las horas. Ordena a Hefesto que tome arcilla humedecida con agua y modele una suerte de maniquí con forma de mujer, más precisamente de joven, mujer preparada para el matrimonio pero aun soltera, pero sobre todo que no haya tenido hijos

Hermes le insufla la vida, le da la fuerza y la voz de un ser humano y otras características. Zeus ordena a Atenea y a Afrodita que la vistan, protejan su belleza con el brillo de los aderezos propios del cuerpo femenino. Hefesto la corona con una diadema de donde cuelgan un velo de esposa.

Los dioses crean un ser de tierra y agua que le dan la fuerza de un hombre y la voz de un ser humano. Hermes pone en su boca palabras mentirosas, la dota de un corazón de zorra y un temperamento de ladrón. Este maniquí tiene un aspecto exterior engañoso. Posee la belleza de las diosas inmortales, su apariencia es divina.

Los dioses cayeron deslumbrados ante la primer mujer, llamada Pandora hecha de coqueterías y mentiras.

Los dioses le envían a Epimeteo, hermano de prometeo, a Pandora y al día siguiente estos se casan. Pandora se queda a vivir entre los humanos como esposa y así comienzan las desgracias de estos.

Pandora tenía un gran apetito, los hombres trabajaban muy duro para conseguir el alimento para que ella luego se lo comiera. Por eso ella seduce al hombre, para quitarle la comida. Pero no solo era insaciable con la comida, sino también en el aspecto sexual.

La mujer es un ser doble, es un vientre que devora todo lo que su esposo a recogido; pero también este vientre es el único de darle un hijo. La esposa encarna la voracidad que destruye la fecundidad que produce.

El tiempo pasa

Zeus le susurra a Pandora lo que debe hacer. Tiene que quitar la tapa de una de las vasijas de Epimeteo, al hacerlo, todos los males como la fatiga, las enfermedades, la muerte, los accidentes, salieron el universo. Cuando Pandora vuelve a colocar la tapa, aun permanece en el interior elpis, la esperanza, la espera de lo que sucederá, que no ha tenido tiempo para salir.

Zeus encadena a Prometeo a una columna en la mitad de la ladera de una montaña, y como castigo hace que cada día, un águila devore su hígado totalmente. Cada noche, este se reconstituía. Esto sucedió todos los días hasta que Hércules libero a Prometeo con el acuerdo de Zeus. Prometeo recibe una forma de inmortalidad a cambio de la muerte del centauro Quirón. Este fue el que les enseño a los otros héroes a ser perfectos, sufre una herida que no sana, pero no puede morir. Entonces se crea un trueque, que la muerte se la da a Quirón y la inmortalidad a prometeo, los dos quedan liberados.